Bantayan es una isla llana y tranquila situada frente a la costa noroeste de Cebú, en las Bisayas. Se reparte entre tres municipios —Santa Fe, Bantayan y Madridejos— y su economía sigue girando en torno a la pesca y la avicultura, con un turismo bastante más discreto que el de otras islas del archipiélago.
Por qué ir a Bantayan
El principal reclamo son sus playas de arena blanca y aguas poco profundas, concentradas sobre todo en la costa de Santa Fe. Aquí no encontrarás grandes complejos hoteleros ni vida nocturna intensa: el atractivo es justamente el ritmo lento y la sensación de que la isla se vive de puertas afuera.
Al ser pequeña y sin apenas desniveles, Bantayan es cómoda de recorrer por libre en moto o en bicicleta. En una jornada se puede dar la vuelta con calma, parando en pueblos pesqueros, manglares y playas sin nombre.
Cómo llegar a Bantayan
La vía habitual es marítima desde el norte de la isla de Cebú. En el motor de reservas de Barkota, que agrupa a más de veinte navieras, el puerto de Hagnaya (municipio de San Remigio, norte de Cebú) aparece conectado con Santa Fe, en la propia isla de Bantayan, como único destino. Verificado en agosto de 2026.
Para llegar a Hagnaya desde Cebú hay que contar con varias horas de autobús hacia el norte, así que conviene reservar el día entero para el trayecto. No publicamos horarios ni tarifas del ferry porque cambian con frecuencia: compruébalos con la naviera pocos días antes.
Cómo encaja en tu ruta
Bantayan combina de forma natural con Malapascua, que queda en el extremo opuesto de esa misma punta septentrional de Cebú. Es habitual encadenar ambas: una para playa y desconexión, la otra para buceo.
Cuándo visitarla
Bantayan es un destino de playa, así que depende por completo del estado del mar y del cielo. La temporada seca es la más fiable para bañarse y moverse en barca; durante los meses de lluvias y tifones las travesías cortas pueden cancelarse con poca antelación. Consulta nuestra guía de cuándo viajar a Filipinas antes de cerrar fechas.